#7 – CONURBANIA

El Conurbano. Territorio bonaerense que comienza a minutos del Obelisco, espacio donde los prejuicios pueden ser empíricamente reales, contrastables y/o  desechables. Tradicionalmente, se diagrama el conurbano por “cordones”, dependiendo de su cercanía con el centro económico. A lo ancho de sus tres cordones se exhiben distintas realidades económicas, políticas, sociales y culturales, en un degradé que confunde el paisaje urbano con lo rural.

La escritora Mariana Enríquez presentó al Conurbano como un territorio que “empantanado como un matadero, permite un tránsito barroso donde la salida pareciera orientarse hacia el viaje de iniciación a la Capital”. También, como el territorio de la sustracción, la carencia. Un margen que fascina y es foco de atención popular, mediática, política y académica. Pero Conurbano no es sólo margen: es movimiento. Movimiento que toma formas de creación, asociación, cooperación. Movimiento de repetición y diferencia, pero que no hace las veces de espejo ni calco de la Capital.

Con sus códigos, su estética y su riqueza humana, el Conurbano presenta aristas y puntos de fuga que muchas veces divergen de las ideas generalizadas y romantizadas por los medios de comunicación y el imaginario corriente.  

Si bien los márgenes se vuelven cada vez más difusos debido a la gran confluencia y puntos de conexión que hace que día a día miles de personas crucen la General Paz y los puentes en ambos sentidos, el Conurbano se las trae. En este dossier número 7 de Épocas, los y las invitamos a reflexionar sobre aquellas particularidades de ser Conurbano, de habitar el Conurbano. ¿Hay una identidad conurbana? ¿Qué rasgos comporta la vida en el cordón? ¿Qué caracteriza cultural, social y políticamente a este territorio en constante expansión?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *